Suelos de ensueño para la piscina

Piscinas rústicas, distinguidas, exclusivas u originales. La gran diversidad de materiales de construcción permite proyectar un estilo único para la zona de baño, con numerosas posibilidades de acabados, colores, formas y combinaciones. En esta misión, una de las decisiones más importantes es la del suelo que rodea la piscina. Un diseño personalizado crea el lugar perfecto donde descansar y sentirse a gusto sin salir de casa. Explicamos cuales son nuestros cuatro tipos de revestimientos favoritos y por qué.

 

Césped artificial

Es uno de los materiales más de moda. Hoy en día, el césped artificial presenta un aspecto casi idéntico al natural, con una gran sensación de confort al tacto y a la vista. Su verdor es relajante y viste cualquier ambiente. Además, no resbala.

Se coloca sobre base de grava para que filtre el agua de lluvia. Se pega, se cose y por último se peina. Entre sus innumerables ventajas, destaca su precio, que es muy competitivo respecto a otro tipo de revestimientos. Además, ofrece garantía de hasta diez años.

Combina con:

Prácticamente todo. Por ejemplo, piedra natural, pavimentos cerámicos o cantos rodados. Es tendencia colocar placas sobre el césped, formando caminos.

 

 

Composite

El composite es la opción idónea para conseguir un acabado de madera muy elegante con las ventajas de durabilidad del revestimiento sintético. Su apariencia es cálida, natural y agradable al tacto. Se coloca sobre rastreles, que se nivelan sobre el terreno.

Combina con:

Al estar colocado sobre rastreles no permite la instalación de otros revestimientos en la misma superficie. Para dar un toque personalizado a la zona exterior, conviene prestar atención a otros elementos decorativos como el mobiliario, elementos auxiliares y plantas, así como al material que reviste el vaso de la piscina.

 

Gres porcelánico

El gres porcelánico consigue unos acabados de auténtica piscina paradisíaca. Los fabricantes ofrecen una amplia gama de diseños que se adaptan a todo tipo de gustos para lograr el efecto deseado. Estos pavimentos son antideslizantes y, por supuesto, de gran durabilidad. También presentan remates diversos para vestir la piscina con todo detalle. Todo esto, convierte al porcelánico en la elección preferida por los clientes. Otra consideración a tener en cuenta a la hora de escoger suelo es su precio. Por norma general, encontramos en el mercado colecciones de gran calidad a precios medios.

Combina con:

Si revestimos el vaso de la piscina también con gres porcelánico, creamos un conjunto de gran armonía. Además, el efecto del agua y el sol sobre este suelo, nos regala unas bellísimas tonalidades celestes y verdosas, que son todo un placer para nuestra vista.

 

 

Hormigón impreso

Las ventajas para elegir el hormigón impreso son variadas. En primer lugar, destaca su durabilidad y precio, que puede equipararse al del césped artificial. Además, es un material que se instala rápidamente y es antideslizante. Pero, sin duda, el aspecto que termina de inclinar la balanza a su favor es su alto nivel de personalización. Existen numerosos muestrarios, que permiten escoger acabados muy atractivos. Entre ellos, de texturas de imitación a madera y piedra, con una amplia gama de colores y también efectos, como el envejecido, que dan un toque acogedor y romántico a la zona de baño y solarium.

Combina con:

Forma un dúo excelente con el césped artificial.

 

 

Esta es nuestra selección de revestimientos para piscinas, pero existen numerosas posibilidades para crear el ambiente que mejor se adapte a cada gusto. Nuestro equipo ofrece un asesoramiento personalizado, según las distintas opciones del mercado, pensando en criterios de estética y también de seguridad, sobre todo si hay pequeños, como puedes leer en este post. Guiamos a nuestros clientes para lograr la elección más satisfactoria y que solo tenga en mente cuándo y con quién disfrutar de su piscina.