BELTÁ & FRAJUMAR

Dar entrada a un mundo infinito y a una historia, que merecen ser contadas con todo detalle.

El proyecto supuso un reto en cuanto al tiempo de ejecución (14 días para el armazón y 27 más para el tapizado de corten) prácticamente igual al tiempo de entrega de un sofá desde su pedido en tienda, y un presupuesto reducido próximo a 60.000€ para cubrir una superficie total de fachada de 418.5m2. Se generó una nueva envolvente capaz de adaptarse a las diferentes circunstancias de la superficie a cubrir: tres naves diferentes con volumetría desigual, fruto de las ampliaciones de la fábrica y con huecos preexistentes que había que mantener. Por una parte, el proyecto quería ser fiel al trabajo con un único material que permitiera modular toda la fachada pero a la vez ofreciera un juego de texturas que generase una envolvente cambiante en el tiempo. De esta forma se optó por un material que pudiera graduar la visión desde el interior y servir de filtro solar, al mismo tiempo que existía la voluntad de optimizar el peso de subestructura de una envolvente metálica.

Para conseguir ambas cosas, empleamos tres coeficientes de calado en las chapas, 0% 33% y 51%, mediante disposición de perforaciones al tresbolillo. Se diseñó una modulación que permitiera optimizar los recursos tanto económicos como de mano de obra. El módulo base de toda la fachada es la chapa de acero normalizada de 3000x1500mm con la que conformar chapas plegadas con 40mm de pestaña con tres medidas diferentes con las que modular la fachada, 300, 400 y 460mm. Esta modulación permitía que el peso de cada una de las chapas pudiera ser manipuladas por un solo operario. Además de esta modulación y los diferentes tipos de calado y opacidad de la chapa, la elección de acero Corten y su oxidación individualmente, otorgaba a la fachada tonos diferentes que la cargaban de vida.

¿TIENES ALGUNA DUDA?

Contáctanos, con toda confianza, estaremos encantados de conocerte.


968 108 300